.

.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Historia de un palo con vocación de ciruelo

Como ya os comenté en la entrada del albaricoquero, también compré un ciruelo en un vivero como consecuencia de mi pasión por los arbolitos de flor y fruto (anda que con este me he puesto las botas…).

Después de aserruchar el tronco (no os perdáis una próxima entrada en la que os hablaré del hipohéroe “El Mostrenco del Serrucho”), este era el palo resultante.


Y bueno pues no brotó mal y ya desde jovencito se le veían maneras


La corteza por la parte delantera estaba podrida y se la quité. Luego más tarde para estrenar mi Makita y las fresas le hice un sabamiki.


La producción de flores era generosa pero por el momento sin frutas hasta que un buen día al alambrar una rama ¡coño, pero si tiene una ciruela por la parte de atrás y no la había visto! Y ese fue el principio de una bonita amistad entre el ciruelo y yo. Le regalé una maceta nueva.


Y él me recompensó con sus frutos que me han hecho disfrutar mucho.


Saludos

19 comentarios:

  1. Nunca mejor aplicado eso de que el paso del tiempo convierte al patito feo en cisne.
    Preciosa evolución.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Jose. El árbol desde el punto de vista estético estructural no vale un pimiento pero verlo así con sus frutos dimensionados y amarillos me satisface.

      Eliminar
  2. Pues sí que te ha dado juego este ciruelo Antonio. La última foto, con el árbol cargadito de frutos es tremendamente sugerente y me imaginao que para tí, como orgulloso propietario, tiene que ser una satisfación verlo así. Buena evolución, de un palo has conseguido hacer algo bello.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Juan, no sabes lo que agradezco tus comentarios. En este caso he intentado mostrar que la naturaleza está por encima de todo, incluso de las esttrictas normas de hacer un bonsái.

      Un abrazo

      Eliminar
  3. Una cosa está clara, como el bastón de Moisés (o de Aarón, no lo tengo claro en este momento), el palo ha florecido... Desde luego me parece un magnífico trabajo, pues de un simple palo has conseguido un bonito arbolito con muy buena formación y, encima, que da flores y frutos.
    Enhorabuena por el trabajo y por compartirlo.
    Un saludo. César.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Cesar, el mérito es del palo que quiso ser ciruelo no mio.

      Eliminar
  4. Impresionante. Parece increíble que de un palo hayas sacado un árbol tan bien formado. Felicidades maestro.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por favor, no me llames maestro que es un término muy desvirtuado últimamente. Llámame guapo a secas.
      Gracias Antonio

      Eliminar
  5. Una pasada, me has hecho que esta noche comiera fruta. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Porque no quisiste ciruelas que yo os las ofrecí este verano.
      Un abrazo

      Eliminar
  6. Buen trabajo Antonio...
    Estoy con Juan Liñares, cargado de frutos es una maravilla.

    Un abrazote amigo.

    ResponderEliminar
  7. tremendo ,de los que más me gustan ya que con mis perejiles tendría que ser capaz de hacer algo similar,aunque todavía no puedo,el tiempo y la abiduría dan lugar a esta maravilla un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario Toni.

      Un fuerte abrazo

      Eliminar
  8. bonito trabajo montro...

    esto es algo mas que una amistad eh!:D

    saludos

    ResponderEliminar
  9. Eres un auténtico inspirador!!! PRECIOSO.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias scp00010, agradezco tu comentario sobre todo si te puede servir la entrada para algo.
      Saludos

      Eliminar